Perdonate aún sin ser perdonado

tumblr_n1oq4kLaFA1sprvhbo1_500

Hace unos días tuve una experiencia en la cual yo fui la culpable del dolor de alguien, y hoy todo el día me he preguntado ¿Cómo vivir con esto? No me puedo perdonar, este dolor me va a perseguir siempre, soy de lo peor, mentí, engañé, y buscando en google desesperadamente como hacerlo, encontré este artículo. Me di cuenta de tantas veces que me han hecho daño, y que actúe tan tajantemente sin perdonar, y hoy, que la culpable soy yo, me di cuenta que eso no me hace una persona mala, me hace una persona más humana, que tristemente cometió un error, muy grande, pero error, y eso no me hace menos, me hace una mujer que está aprendiendo, y no creo que por un error aunque sea tan grande, deba de ser juzgado todo lo que soy. Y recapitulo las palabras que algún día me escribiste “que gran lección me acabas de dar”.

Esto es algo del artículo que encontré:

Lastimé a alguien y no me lo perdono… 
Todos tenemos una gran resistencia a perdonarnos. Pareciera ser algo fácil pero todas tenemos una gran resistencia a perdonarnos a nosotros mismos y nos transformamos de pronto en nuestros propios jueces; dictada la sentencia, nos condenamos con nuestras propias palabras, nos aplicamos nuestro propio castigo. Esto es lo que le pasa a una persona que no se puede perdonar: se pone en juez de su vida y empieza a pagar una deuda de por vida por el error que cometió.¿Cuántas veces fuiste juez y fuiste preso?, ¿cuántas veces dictaste la sentencia de que tu vida tenía que ser infeliz por el error que cometiste y no te lo perdonaste? Y ahora estás pagando la pena, siendo prisionera de ti misma y de otros. No es que otro vino y te dictó sentencia; tu mismo frente a la culpa te dictaste tu propia sentencia.
¿Y por qué no podemos perdonarnos? Porque nos creemos malos. Creemos que por cometer ese error somos personas malas. “Cómo me voy a perdonar si soy una persona mala; cómo pude mentirle a la persona que más amo, cómo pude haberle gritado. cómo pude haberle dado amor a otra persona… ¿¡cómo pude!?”. Te voy a enseñar algo muy importante: como creemos que somos malos no podemos tener compasión de nosotros mismos. Por eso viene el descuido, la enfermedad, la tristeza, quedarte en ruinas. Por eso cuando te proponen algo bueno dices: “mejor no…”, o te boicoteás, porque decidiste que eres malo, porque en algún momento de la vida cometiste un error con alguien y no te puedes dar misericordia a ti mismo.Se dice que cuando un preso sale de la cárcel y queda en libertad, apenas sale vuelve a cometer otro acto delictivo similar; es porque no se pudo perdonar nunca, por eso se vuelve a condenar, vuelve a robar para volver al lugar que cree que se merece…“Creo que soy malo”, “en realidad no sé porque lo hice”. No podemos perdonarnos porque no somos sinceros con nosotros mismos, no nos decimos la verdad. Cuando nosotros nos mentimos, nunca vamos a poder perdonarnos, nunca vamos a poder hacernos cargo de ese error. 

Cuando una persona puede decirse la verdad sobre por qué cometió ese error, empieza a ser libre y tiene la capacidad para perdonarse. Pero nunca mientras te sigas mintiendo. 
Cuando cometiste un error -y todos cometemos errores- ese error tiene una verdad, y tu tienes que descubrir cuál es esa verdad y dejar de mentirte. Cuando descubras la verdad podrás liberarte. 

A veces no me puedo perdonar porque quiero que el otro me perdone primero. Esto es muy importante: hay personas que no se pueden perdonar a sí mismas porque están esperando el perdón de la otra persona a la que dañaron. Nunca el perdón a ti misma tiene que depender de la actitud de la otra persona; porque dices “yo le pedí perdón, sé que me equivoqué, que estuve mal y no tenía que haber hecho eso; pero él no me perdona…” ¡Nosotros no podemos obligar a nadie a perdonarnos! No puedes decirle “ya pasaron tres meses, o a ver, decídete… me voy de casa o me quedo, me perdonaste o no me perdonaste”. Nadie puede obligar a la otra persona a que te perdone; por eso independientemente de la actitud de la otra persona tienes que tener compasión y cariño contigo mismo y perdonarte. Por más que el otro no te haya perdonado. ¿Por qué el otro no perdona? Porque tal vez todavía no sanó; porque tal vez está todavía en proceso y está tratando de ver cómo puede llegar a perdonar porque no le sale fácilmente. Tal vez no te perdona porque le conviene, porque extrae algo de ti. Tu siempre tienes que pagar en cómodas cuotas el dolor que le hiciste sufrir; por eso no te perdona. Hay varias razones, pero no importa la razón del otro; lo importante es que yo me tengo que perdonar independientemente de la actitud del otro.¿Qué hacemos para perdonarnos?

 

1) No eres malo.
Esa persona que dice “yo cometí un error, por eso soy malo y ahora tengo que pagar con la culpa, con la enfermedad, con que no me vaya bien en la vida, tengo que pagar con que a los otros les vaya bien y yo siempre quede a un costado sirviendo a todo el mundo; porque un día me equivoqué, porque me equivoqué tengo la culpa… pero está bien que me castiguen porque yo cometí un error muy grande y no lo tenía que haber cometido”. Todas esas cosas nos decimos constantemente.
Es importante comprender que no eres malo. A veces hacemos cosas malas, pero básicamente somos buenos, nuestra esencia es buena pero a veces cometemos errores. Por eso nunca te tienes que decir “soy una persona mala”. Tienes que decir “cometí un error pero no soy malo”; ese es el primer punto para que puedas empezar a perdonarte: saber que no eres una persona mala.Cuando alguien cometió un error queda con el estigma de ser malo, de que hizo doler, de que perjudicó, de que lastimó. Y los otros quedan con el estigma de buenos: “yo sabía que la mala era ella, no era él; el hombres se acostó con muchas mujeres pero la mala es ella, que por venganza se acostó con uno; hmm… yo sabía”. Las mujeres tenemos muy pegado este concepto de ser las malas de la película, “mamá es la que me reta, mamá le dijo a papá, mamá es la que no me da plata”, “mi esposa es la que me maltrata, yo llego a casa y estoy deprimido y ella no me contiene, no me da amor, no me atiende”. ¿¡No me atiende!?, como si hubieras nacido para atenderlo…
No tengas vergüenza de ti mismo, errores cometemos TODOS. Eres digno de ser amado. Tal vez ese acto que hiciste no es digno; el acto no, pero tu sí eres digno de amor; tu sí mereces ser amado, tu sí mereces misericordia, tu sí mereces respeto. Cometiste un error pero no eres un error.

2) Nadie me tiene que definir por mis errores
No le des el poder a nadie para que te defina. A los seres humanos nos encanta definir a los demás: “esta es una loca”, “esta es una histérica”, “esta es una vaga”, “esta no tiene dos dedos de frente, es hueca”, “esta es una pobre tipa”, “esta es una sufrida”. Nos encanta definir a los demás por sus errores en vez de por sus bendiciones. No tienes que permitir que nadie te defina por un error que hayas cometido; no le des lugar a que la gente te defina. Tienes que aprender a definirte, y para eso tienes que tener una base segura de quién eres. Aprende a definirte por tu esencia: eres bueno. “Esto es lo que soy: soy bueno”. Te pueden decir: “¿pero te olvidaste de lo que hiciste?”, y tu: “no, no me acuerdo”, “ojo porque ya te equivocaste una vez, a ver si lo vuelves a hacer”, “no me acuerdo”.

Tal vez pude cometer un error en mi vida, pero no soy un error.

3) No tengo que caer en la culpa
Hay muchas personas que están enfermas por culpa. El día que te perdones vas a ser totalmente libre de esa enfermedad. Hay personas que no pueden prosperar, y no vas a prosperar hasta que no te perdones a ti mismo, porque vives en la miseria y en la pobreza, y nada avanza en tu vida por la culpa: “tengo que pagar en la vida, tengo que pagar ese error que no me puedo perdonar”, “¿cómo hice algo así?, ¿cómo se me ocurrió hacer esto?, ¿cómo me pudo pasar a mí?, ¿qué locura pasó por mi cabeza en ese momento?”. Y esa culpa parece que la pagás todos los días de tu vida no siendo feliz, enfermándote, frustrándote… Todo eso por culpa.

Todo lo bueno que pienses se va a incrementar.

Pero como te acostumbraste a pensar negativamente, te acostumbraste a pensar mal, a mirarte al espejo y odiarte, a decir “a mí no me va a salir, esto no es para mí, esto se lo va a llevar otra que tiene más capacidad; soy un desastre, soy un fracasado”, eso también se multiplica en maldición para tu vida. 

¿Qué rol estás jugando en tu vida? ¿Estás siendo juez de tus propios errores y te estás castigando, dándote una sentencia? “Esta enfermedad me la merezco, este desplante me lo merezco, el haberme quedado solo me lo merezco, porque no supe cuidar a la gente que me quería”. Te estás juzgando o tal vez ya no te juzgas porque ya te condenaste y vives como un prisionero; ya no eres feliz, no haces nada para ti, todo para los demás porque creés que no te lo mereces. “Estoy bien así, con poco estoy bien; mientras tenga para comer, lo justito, más no le pido; ropa no… ¿para qué?, ya está, lo justito”. Porque vives como un prisionero, estás esperando que alguien venga a perdonarte en lugar de perdonarte a ti mismo. 

¿Cómo estás viviendo? Si te sacás hoy la culpa y dices “basta; basta de ser miserable en la vida; basta de recordar ese pasado, basta de recordar ese error; no los voy a volver a cometer porque he crecido, porque ahora soy una persona de actitud, yo sé lo que me ha enseñado el error, yo sé lo que he sufrido por el error que cometí; no lo voy a echar a perder; yo confío en lo que me enseñó ese error”.

Te lo mereces; mereces el éxito, la bendición, la misericordia, mereces que te pasen cosas buenas, mereces el amor de la gente, solo eres humano, y los humanos cometemos errores, y salimos adelante. TÚ PUEDES.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s